Hace ya bastante tiempo que no aparecía por aqui, pero no quería dejar pasar la oportunidad de comentar lo sucedido durante estos días.
Ciertamente, estoy bastante sorprendido de las reacciones que están habiendo, sobretodo por twitter (el hashtag #lospapelesdebárcenas ha sido TT mundial) cuando esto que ha pasado hoy es sólo la confirmación de cosas que hasta ahora nos negábamos a ver, o creer.
No entiendo como podemos dejar que los partidos políticos nos tomen el pelo de esta forma tan burda. No entiendo como un partido como el PSOE, que se apropió indebidamente de 1200 millones de pesetas (7,21 millones de euros de 1990, equivalentes a 14,85 millones de euros en diciembre de 2012) se le siga votando y permitiendo que campen a sus anchas y hagan y deshagan con el dinero de todos. No entiendo que se permita que se cree una clase política y que se crea que está por encima de quienes les pagamos, que no olvidemos que somos nosotros. No entiendo que de los 730 políticos con procedimientos abiertos o están siendo investigados por casos de corrupción, un 64% sea de sólamente 2 partidos. No entiendo que en Valencia se hubiera votado a un presidente que a los dos dias de jurar el cargo, dimite porque lo van a sentar en el banquillo de los acusados. No entiendo que no haya una investigación de la audiencia nacional al dia de hoy sobre el asunto de los sobres del ex-tesorero del PP Luis Bárcenas.
Para tirar balones fuera, las excusas que ponen los políticos parecen que sean de broma. A parte del ya sabido “y tu más”, en la rueda de prensa sobre el asunto de los sobres, la señora Cospedal dice que “Los papeles se pueden cortar, pegar, manipular…”; yo la suelto, y si cuela, cuela, debería estar pensando. O peor, cuando se ofenden en el parlamento porque les pregunten si han cobrado sobres.
Últimamente se les llena la boca con comentarios del tipo “no somos todos los políticos iguales”. Ahí si que les doy la razón, pero no en el sentido que ellos piensan. No se como tienen tan poca vergüenza para compararse con aquellos pequeños políticos que mirar por el futuro de su pueblo y ponerlos a la altura de tan grandes mangantes.
Pero lo peor de todo no es esto, no, lo peor es que cuando lleguen las siguientes elecciones, y al amparo de la frase “es que si no, ¿a quién vamos a votar?” muchos de estos mangantes volverán a chulearnos al estilo “¡Que se jodan!“, o “Hay familias que gastan ayudas en comprar televisores“, porque según parece, aprender de la historia no es uno de nuestras virtudes.
MS





